Quizás pensemos que los zumos, infusiones y aguas saborizadas sólo se pueden consumir en verano. Si bien esto es cierto porque son refrescantes y nos quitan la sed al instante, también es verdad que necesitamos del poder de las frutas, vegetales y especias todo el año. En el invierno, también, si queremos evitar enfermarnos por causa de las bajas temperaturas.

BENEFICIOS DE LAS AGUAS E INFUSIONES NATURALES

Cada una de las recetas de aguas saborizadas e infusiones tendrá un beneficio particular, sin embargo, las ventajas generales de beberlas periódicamente pueden ser inherentes a todas ellas. Como primera medida, debemos decir que nos hidratan sin aportar demasiadas calorías. Esto es perfecto si estamos haciendo dieta. Por otra parte, nos brindan una buena nutrición según las frutas ingeridas: vitaminas, proteínas, minerales y fibras todo en un mismo vaso.

Los zumos naturales, además, evitan o eliminan la retención de líquidos, nos sacian el apetito, nos refrescan en verano y aumentan nuestras defensas para el invierno. Beber varias veces a la semana infusiones y aguas saborizadas naturales es bueno para:

  • transportar oxígeno y nutrientes a todo el organismo.
  • proteger los órganos y permitir que trabajen correctamente.
  • mantener la piel joven y suave.
  • eliminar la deshidratación producida por el café, el alcohol, los refrescos, los medicamentos, el calor y el ejercicio.
  • lubricar las articulaciones.
  • estimular los músculos.
  • evitar el estreñimiento.
  • sentirse satisfecho y comer menos alimentos sólidos.
  • pensar más claramente.
  • aportar al cuerpo alimentos naturales (frutas, vegetales, hierbas y agua).

Las aguas saborizadas que se venden en los mercados no son recomendadas para el organismo, pues cuentan con una gran cantidad de conservantes, colorantes artificiales y otras sustancias químicas.

Por ello, nada mejor que prepararlos en casa con agua de una fuente de agua ERES AGUA. Nos llevará sólo unos minutos, serán más asequibles y estarán deliciosas.

Si no eres de beber mucha agua porque te aburre o porque te gusta añadir un poco más de sabor a tus comidas, puedes aprovechar las diferentes mezclas y recetas de infusiones y aguas saborizadas.

Empieza la mañana bebiendo un vaso de agua con frutas: tendrás mucha más energía y vitalidad para afrontar toda la jornada. Puedes añadir semillas, hierbas, hielo y las frutas que quieras o tengas.

Durante todo el día, dentro o fuera de las comidas. Lo ideal es beber un vaso por la mañana, en el desayuno, otro a mitad de la mañana, uno en el almuerzo, otro por la tarde y el último por la noche con la cena.
Le estarás dando a tu cuerpo todo lo que necesita: hidratación, nutrientes, vitaminas y recetas naturales sin aditivos químicos.