La deshidratación constituye un riesgo para todo el mundo, pero existen grupos de población que, por sus especiales características, son más susceptibles a sus consecuencias como niños, adolescentes, personas mayores o mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.

Esto se explica, entre otros factores, por sus condiciones orgánicas y el porcentaje que representa el líquido en su peso corporal total.

Así, por ejemplo, en los niños el agua puede llegar a representar un promedio del 75% de su peso corporal.

En el lado opuesto, al envejecer este porcentaje de agua disminuye. En las personas mayores el líquido total representa tan sólo el 60% en hombres y el 50% en mujeres.

En situaciones especiales como durante el embarazo, también aumentan las necesidades de líquido. Por tanto, es fundamental vigilar la correcta hidratación de estos grupos de población.

Hoy vamos a hablar especialmente de la importancia de la hidratación en los niños

Los niños presentan un sistema inmunológico menos formado y por tanto están más expuestos a sufrir afecciones y enfermedades.

Una de las más frecuentes son las diarreas que, en muchas ocasiones, asocian una pérdida de líquidos y un aumento del riesgo de deshidratación.

Del mismo modo, al contar con menos defensas, toleran peor los cambios de temperaturas.

Al estar en fase de crecimiento y realizar un mayor gasto físico, al jugar, practicar deportes, estudias, los niños y adolescentes gastan más líquidos que necesitan reponer.

Sin embargo, a pesar de la importancia de mantener un correcto equilibrio entre las entradas y salidas de líquido, presentan un mayor riesgo de deshidratación que los adultos, ya que su sentido de la sed aún no se ha desarrollado lo suficiente. Por eso, al no percibir esta sensación, son reacios a beber.

Recuerda que los niños…

Tienen menos defensas. Su sistema inmunológico está poco formado

Su cuerpo tiene un mayor contenido en agua que el de los adultos

Son propensos a sufrir afecciones respiratorias, mucosidad, vómitos, diarreas, etc. que aumentan las pérdidas de líquidos y el riesgo de deshidratación

Su sentido de la sed no está desarrollado por lo que son más reacios a beber

Realizan una actividad física mayor (deportes, juegos, estudios, etc.)

Para alcanzar la situación de equilibrio hídrico requieren una mayor ingesta de líquido.

eres agua te ayuda a que tu peque esté siempre hidratado y saludable