Al igual que presta atención a realizar ejercicios de calentamiento o a llevar unas prendas de vestir adecuadas, que le ofrezcan comodidad y libertad de movimientos, toda persona que practica deporte es fundamental que durante la actividad se hidrate convenientemente. Así, los profesionales de la salud, de la nutrición y el deporte siempre aconsejan que en cualquier gimnasio se beba agua de fuente antes, durante y después de llevar a cabo una disciplina determinada.

¿Por qué es importante la hidratación? Porque durante el ejercicio físico se suda y eso supone una notable pérdida de agua corporal y también de nutrientes tales como el sodio, el cloro, el calcio o el potasio, entre otros. Todos ellos es necesario recuperarlos mediante la ingesta de agua de fuente pues si no se hace eso se producirán importantes daños en el organismo:

  • El deportista puede sufrir lo que comúnmente se conoce como “golpe de calor”. Este es una deshidratación contundente que en casos graves, y si no se trata convenientemente, puede derivar incluso en fallecimiento.
  • La persona puede tener un agotamiento notable y una falta absoluta de energía.
  • No menos importante es dejar patente también que si no se hidrata quien realiza ejercicio de manera correcta puede ver como baja de forma palpable su rendimiento.
  • Igualmente significativo es que el hecho de que no beber agua tanto antes como durante y después de una actividad física se puede traducir en que comiencen a hacer acto de aparición calambres de todo tipo en las extremidades.
  • Los espasmos musculares o incluso las lesiones son, de igual modo, otras de las principales consecuencias que trae consigo no hidratarse correctamente durante la práctica de deporte.