El agua mineral cuenta con varios beneficios frente al agua corriente. Desde la antigüedad el agua mineral se utilizaba para llenar las termas y tenía múltiples aplicaciones terapéuticas.

El agua mineral es sana desde su origen y no necesita ningún tratamiento microbiológico o químico para que sea apta para el consumo humano. El agua mineral se envasa al pie del manantial y pasa por rigurosos controles de calidad y los envases están certificados con etiquetas que indican su origen y composición química. Contar con dispensadores de agua en casa puede ser muy bueno para la salud de tu familia.

Aporta una mayor cantidad de minerales esenciales que el agua de grifo, tales como calcio, magnesio o flúor, muy beneficiosos para el organismo. La forma más práctica y saludable de beber agua en el trabajo es a través de un dispensador de agua para oficinas.